Desempolvando recuerdos que hoy indignan

domingo, 25 de abril de 2010

Aquel aciago año de 1992, recuerdo que tenía apenas 11 años de edad, aún no comprendía de política, y menos pasaba por mi cabeza que algún día me haría periodista, solo escuchaba por los noticieros nacionales violencia y más violencia. Es como si fuera ayer que atento oía en mi familia comentar en las comidas lo que difundían los medios de comunicación, fue en una de esas tertulias caseras que por primera vez escuche el caso Santa.
Como casi todos en esa época, la población aplaudía que las Fuerzas Armadas le habían dado guerra fría al terrorismo enquistado en el Perú, es así que inicialmente se creyó que los nueve desaparecidos de Santa pertenecían a la cúpula del camarada “Gonzalo”, pues la policía lo dijo así y se sabe que el Diario de Chimbote rebotó esa noticia sindicando que estos campesinos eran terroristas. Nada más falso,  porque años más tarde se develaría toda la verdad.
Al terminar la década de los noventa las investigaciones se encargaron de desenmascarar que las desapariciones, torturas y matanzas en el país eran obra del sanguinario grupo Colina, aquel escuadrón paramilitar que se formo durante el nefasto gobierno corrupto de los siameses Fujimori-Montesinos. Entre esos cruentos actos que atentan contra los derechos humanos se encontró el caso Santa, donde nueve personas humildes e inocentes desaparecieron para dejar en la orfandad a sus hijos, esposas y demás familiares.
Los testimonios e indagaciones nos evidencian que se había cometido un crimen masivo, sin piedad, sin razón, por el solo hecho de protestar, de reclamar sus derechos, de ser libre en una patria avasallada. Dieciocho años después, en Santa aún no sale el sol, la madrugada del 2 de mayo de 1992 sigue tan estática, tan impaciente, tan fúnebre, tan fría, tan desesperanzadora, llena de desconsuelo y de rencor. Los familiares de las nueve víctimas exigen que el Gobierno los tome en cuenta y les de apoyo social, porque solo así encontrarán la paz que tanto necesitan y la verdadera reconciliación con el Estado.




Reportaje del gran Bruno de Olazábal que recoje los testimonios de los familiares de nueve pobladores del distrito de Santa en Áncash que fueron desaparecidos el 2 de mayo de 1992 por el Grupo Colina:

ACU: solidaridad y desarrollo para Moro

miércoles, 16 de diciembre de 2009

RECINTO DE SOSTENIBILIDAD. En el Cediacu se trabajan los proyectos de desarrollo para Moro.
Alineación al centroIMPULSO AL AGRO. Brindar asistencia técnica a los hombres del campo es la función del área Agropecuaria.

Tenía una vieja deuda con el distrito que lo vio crecer y lo acogió cuando decidió afincarse para empezar una nueva vida. Pudo haber partido al extranjero o trabajar en otra ciudad; pero resolvió quedarse para ser parte del cambio. De esa dura lucha por conseguir el desarrollo integral de las comunidades urbanas y sobre todo rurales.

Hace ocho años cuando egresó de la facultad de Ingeniería Agroindustrial de la Universidad Nacional del Santa (UNS), Juan Cerna Espinoza, se sumó al trabajo de encauzar la Asociación Caminemos Unidos (ACU), un grupo que viene desarrollando una serie de actividades que involucra acciones de desarrollo integral, como programas de apoyo a los agricultores de la ciudad de Moro (a una hora de Chimbote) y los 16 caseríos de la subcuenca del río Loco, afluente que recorre de sureste a oeste del valle.

Inicialmente ACU empezó con la denominación de “Proyecto Río Loco” en el año 1999, gracias a la iniciativa de la Congregación de las Hermanas de la Misericordia de San Vicente de Paúl, con una participación muy activa de la hermana Rebecca Frick, hoy presidenta de la agrupación.

Sin embargo, ACU, como institución, vio la luz un 3 de noviembre de 2003. En esa fecha se constituyó formalmente, y desde ese tiempo muchas historias han pasado. Actualmente, la agrupación se encuentra dentro del Centro de Desarrollo Integral (Cediacu), un extenso local, tipo mansión. Allí no sólo funciona una fábrica procesadora de frutas (La Morina) y un taller de confecciones de ropa, que da empleo a los pobladores; sino también se expresa la caridad, a través del comedor para escolares que bajan de las alturas; casas de acogida para adolescentes, un jardín infantil y un auditorio para la formación y capacitación de los empleados y pobladores.

“Esta organización (ACU) se dedica a la implementación de proyectos de desarrollo con un criterio sostenible en el tiempo, crear fuentes de trabajo, formar capacidades en distintos campos, de acuerdo a los requerimientos de la realidad del distrito”, sostiene Cerna Espinoza, quien a sus 33 años de edad es el actual gerente general de Agroindustrias La Morina S.A., empresa que acoge ACU.


DIÁLOGOS ABIERTOS Y HORIZONTALES

Juan no solo es gerente de La Morina, en ACU también es coordinador del área Agropecuaria. Su función es brindar asistencia técnica a los agricultores, en los siguientes servicios: injertos de palta, trazado de terreno, podas: en campos de manzano, vid y palta; fumigaciones y muestreo de tierra para análisis de suelo. Conjuntamente con los especialistas del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), realizan visitas a las parcelas para inspeccionar los cultivos de frutas que luego será comprado por la empresa agroindustrial. Paralelo a ello, se realiza capacitaciones y se asiste a otros organizados por instituciones o empresas privadas.

Pero la misión de este batallador encargo es lidiar con los hombres del campo. “De alguna otra manera siento que la universidad (del Santa) forjó en mí ese espíritu mediador y ese lado humano. Pues, los trabajos de campo, el trato de los docentes, las infaltables exposiciones en la metodología de la enseñanza y sobre todo mis alas de libertad que me ofrecieron las autoridades universitarias para ejercer mi liderazgo en el Proyecto Río Loco, mellaron para que hoy pueda desenvolverme de manera segura, horizontal y abierta a los campesinos”, alega.

En efecto, el ex estudiante del Santa lideró en el año 2001 el Proyecto Río Loco y su ocupación fue coordinar con las autoridades universitarias y más adelante con los jóvenes de la Asamblea de las diferentes facultades de la UNS, dando inicio a un convenio entre esta alma máter y la Universidad de Viena (Austria) que permitió, en el año 2002, la expedición de 7 alumnos santeños y 10 austriacos hacia Moro y sus caseríos para captar conocimientos sobre las necesidades del distrito, la cual terminó en la presentación de un gran informe final.


POR UN MORO ENCAMINADO

ACU esta orientada a contribuir en el desarrollo del valle mediante la ejecución de proyectos que van a beneficiar directamente a los pobladores y por ende van a mejorar la economía local y de la región. La agricultura, infraestructura en educación, transporte, impulso en el intercambio académico interuniversitario, así como módulos de producción y servicio son los que identifican a la institución sin fines de lucro.

El impulso al sector agrícola es la base de la autosostenibilidad del distrito, es por ello que han convertido en socios estratégicos a la Asociación de Campesinos de la Subcuenca del Río Loco (Ascar), Asociación de Agricultores y Afines de Moro (Asaam), Comité de Vitivinicultores de Moro y a las Organizaciones Sociales de Base. Todos los socios contribuyen a identificar actividades relevantes y de mayor incidencia en la zona, de modo que puedan trabajar en concordancia con las necesidades reales del valle. Además, trabajan como proveedores para la planta agroindustrial que produce mermeladas y néctares de frutos de Moro y abastecen al restaurante-comedor popular “Shumac Cuchu” (rincón bonito).

“Siempre creí en este proyecto (ACU) y me pareció estupendo. Mi formación en la UNS me sirvió bastante para aportar en el trabajo agropecuario e industrial. Si algo he aprendido de mi vida universitaria en mi alma máter es la perseverancia y las relaciones humanas… Sin duda, la universidad te amplía la visión y te abre los ojos a la realidad”, sostiene orgulloso, Juan Cerna.


COMPROMISO SOCIAL

La perspectiva de trabajo de este joven ingeniero es simplemente contribuir a un desarrollo integral de la zona mediante el aporte de ideas y el establecimiento de puentes de cooperación interinstitucional, aprovechando las oportunidades para la implementación de proyectos sostenibles.

Desde que salió de su natal Shonca (caserío ubicado a dos horas del distrito de Cáceres del Perú-Jimbe) hacia Chimbote, cuando tenía apenas 11 años, y desde que un buen día un misericordioso sacerdote del pueblo joven Villa María que reconoció su proactividad en la parroquia donde apoyaba le llevó a Moro, Juan Cerna no ha dejado ni un instante de soñar por un mundo mejor.

La pobreza que envolvió su infancia la empujó a pelear por sus metas, sueños y deseos. Nunca desmayó. Su aspiración de ser profesional lo encontró en la UNS y asegura que es lo mejor que le pudo haber pasado, porque, según dijo, encontró el desarrollo personal y competitivo.

Desde aquella mañana soleada de noviembre de 2003, en el que se unió al proyecto de ACU, Juan Cerna sigue trabajando con un alto sentido de responsabilidad social, con el cual fue formado, jamás se le cruzó por la mente abandonar Moro, distrito que lo acobijó y del que anhela su progreso, pues asevera que las personas en general deberían tener la obligación de aportar por su ciudad y país.


El dato

La pobreza en Moro, durante los últimos años, ha disminuido en un 20%, a pesar de que el crecimiento poblacional cada vez es mayor, debido a que hay migración de los caseríos hacia el valle con la finalidad de encontrar un trabajo.




ORGULLO SANTEÑO. Ingeniero agroindustrial, Juan Cerna, inspeccionando producción de néctar de melocotón en La Morina.

Sepa usted que…

La actividad agrícola es la principal fuente generadora de ingresos en la zona, es por ello la incidencia de ACU en la mejora de programas de capacitación, con el único propósito de hacer mucho más rentable el agro.














Corina: proyecto útil, necesario y urgente

lunes, 7 de diciembre de 2009

ANA aprueba estudio de factibilidad pero aún falta unidad e interés de autoridades regionales y nacionales para su puesta en marcha


El primer gran paso ha empezado; sin embargo, a Corina le falta el interés debido de las autoridades políticas para hacerlo suyo, sin ánimos de lucro y tan solo pensar en la utilidad necesaria y urgente que abarca si se desarrolla este proyecto hidroenergético para beneficio del pueblo peruano.

Corina es una obra de gran envergadura hidráulica. Fue creado el año de 1972 por el ingeniero Guido Muñoz, quien durante su aparición pública en la década de los 80 ha batallado duro por hacer de este megaproyecto una realidad. Tantas trabas, muchas presiones políticas, mezquindades e intereses personales y lucrativos ha vivido y ha tenido que lidiar durante todo este tiempo.

¿Pero que es Corina? Corina es uno de los megaproyectos interregionales más importantes que ofrece un potencial dinamizador hidroenergético para las economías regionales y locales de la Macroregión Nororiental y para las regiones del centro del Perú.

Está ubicado en la cuenca del río Marañón que comprende las regiones de Áncash, Huánuco y La Libertad, y en la última etapa proyecta la ejecución de obras sobre la cuenca del río Huallaga, alcanzando las regiones de Huánuco y San Martín. Un total de 9 regiones beneficiadas.


¿QUÉ DESARROLLA?

El proyecto consiste en trasvasar las aguas del río Marañón y Huallaga, en época de lluvia, hacia la cuenca del Santa, a través de un túnel trasandino de 106 kilómetros, las cuales también van a generar energía eléctrica. El trasvase podría captar 500 metros cúbicos de agua por segundo, ideal para combatir la escasez de agua por efectos del cambio climático que, según estudios científicos, se vendrá en el 2025.

El proyecto también considera la instalación de cuatro centrales hidroeléctricas que generarían más de 9 millones de Kilowat de energía en su etapa final.

El trasvase del recurso hídrico tiene su origen en la provincia de Sihuas, distrito de Quiches, de donde partiría haciendo un embalse las aguas de derivación que van a desembocar en Chuquicara.

“En la zona de Santo Cristo existe una franja muy estrecha para hacer una represa al pie del distrito de Quiches con una capacidad de almacenamiento de agua de 4 mil 850 millones de metros cúbicos, es decir cinco veces la capacidad de la represa de Proechos”, refiere el ingeniero Muñoz, quien sin duda pasará a la historia del Perú por haber diseñado tan trascendental proyecto.


COSTO Y PLAZO

Desarrollar Corina bordea aproximadamente los 10 mil millones de dólares para trasvasar las aguas del río Marañón a la cuenca del santa. Sin embargo, el proyecto ha visto una luz al final del túnel pues de tanto batallar durante cinco años, la Autoridad Nacional del Agua (ANA), con fecha 22 de setiembre de 2009, ha emitido una Resolución Directoral Nº 0083-2009/ANA-DARH, otorgando a favor de la empresa coreana Hoosung Perú SAC, la autorización de la ejecución de los estudios de factibilidad, que es el último para definir a ciencia cierta datos de costos exactos de todo el megaproyecto. Según el documento al que tuvimos acceso en exclusiva, la ANA y el Ministerio de Energía y Minas están otorgando a la empresa coreana un plazo de 2 años para la ejecución de los estudios autorizados, contados a partir de su publicación en el Diario Oficial El Peruano. Una vez culminados los estudios definitivos de Corina, los presentará para su análisis y discusión y así poder obtener la autorización definitiva para el uso del recurso hídrico por trasvase.

Es así que trasvasar las aguas de los ríos de la selva amazónica a la desértica costa peruana, avanza a paso firme y seguro a convertirse pronto en una hermosa realidad. El megaproyecto Corina requiere una inversión total de 10 mil millones de dólares, monto que deberá ser invertido por el Gobierno Central y capitales privados. Los expertos a cargo esperan que una vez iniciadas las obras, éstas concluyan en 5 años.

NECESIDAD PÚBLICA

El Congreso de la República aprobó un proyecto de ley que declara de necesidad pública el megaproyecto Corina.


EN ALTA VOZ

“Corina va generar dos millones de empleos directos en el agro. Se va tener energía barata y de sobra. El transporte podría ser eléctrico y hasta podríamos vender energía al extranjero; pero aún falta la unidad de las autoridades involucradas, como la nuestra, pues esperamos que no pase como Chinecas, donde el Gobierno Regional lo ha venido manejando de manera política, solo por el hecho de que el presidente César Álvarez mantiene rencillas con el partido de gobierno, Chinecas dejó de ser un proyecto de interés nacional. Corina se trabaja de manera privada pero las autoridades tienen que impulsarlo”.

Luis Luna Villarreal.

Economista.


“Si el proyecto Corina es para atender un desabastecimiento de agua a una determinada cuenca, es positivo porque ayudaría a solucionar la problemática de la escasez de agua. Sin embargo, los usuarios de San Martín y Tarapoto se oponen a que sé desvíe las aguas del río Marañón, aquí es donde deberían entrar a tallar las autoridades regionales involucradas de las regiones que abarca todo este proyecto. Un trabajo de sensibilización haría falta en estos momentos… Se debe seguir adelante y difundiendo su importancia”.

Mariano Chapiñiquén Inga.

Autoridad Local del Agua (ALA).


Desviar parte de los ríos selváticos no significa correr el riesgo de dejar sin agua a la selva, porque los caudales de los ríos Marañón y Huallaga son gigantescos. Sería como quitarle una gota de sangre a un elefante. Además, se va ha traer los excedentes de agua en épocas de lluvia”.

Guido Muñoz.

Ingeniero visionario-creador del megaproyecto Corina.

Se produjo un error en este gadget.